EL DÍA MÁS CORTO DEL AÑO
Sí, amigos, hoy es el día más corto del año. Eso significa que llevo... ¡un año en Bergen!
Parece que fue ayer cuando celebramos la fiesta de despedida. Momentos emotivos, un video que nunca olvidaré, mogollón de despedidas, abrazos... El colgao de Alpedrete se marchaba a vivir a Noruega, con un maletón casi más grande que él, muchísima ilusión, y un par de huevos enormes (bueno, no tan grandes porque la decisión fue bien fácil). La verdad es que cada vez que pienso en la despedida última de la fiesta se me salta la lagrimilla... Y es que despedidas emotivas esos últimos días hubo unas cuantas, como las de Chon, Rafi y Concha, la última de mi madre, las de mi hermano y mi padre en el aereopuerto... Aunque tengo que deciros que en el momento que pisé Bergen y vi a Siren, se me olvidaron todas las penas!
Pues ya veis, aquí sigo, en estos momentos disfrutando del día más corto del año, con una temperatura agradable (6 graditos) y ni rastro de nieve (pero ni aquí, ni en Tromsø, en el círculo polar ártico). Mientras en Valencia la peña se congela de frío (a ver si viene Al Gore y me lo explica), en Bergen hemos disfrutado de un "mini" día muy majete (mini porque sólo ha habido 6 horas de luz). ¿Una buena manera de celebrar este aniversario? Salir a la calle e intuir que el sol, aunque no haya ni rastro de él, está dando luz.
No me pondré ahora a recapitular sobre "lo que ha sido este año", ni nada parecido. Sólo os dejo algunas de las mejores fotos de lo que ha sido el 2006 para mí aquí en Bergen. Y bueno, como muchos sabéis, todavía nos quedan, mínimo, otros dos más... Si de ésta no aprendo noruego como Dios manda, es que os he salido retrasadito.


Sí, amigos, hoy es el día más corto del año. Eso significa que llevo... ¡un año en Bergen!
Parece que fue ayer cuando celebramos la fiesta de despedida. Momentos emotivos, un video que nunca olvidaré, mogollón de despedidas, abrazos... El colgao de Alpedrete se marchaba a vivir a Noruega, con un maletón casi más grande que él, muchísima ilusión, y un par de huevos enormes (bueno, no tan grandes porque la decisión fue bien fácil). La verdad es que cada vez que pienso en la despedida última de la fiesta se me salta la lagrimilla... Y es que despedidas emotivas esos últimos días hubo unas cuantas, como las de Chon, Rafi y Concha, la última de mi madre, las de mi hermano y mi padre en el aereopuerto... Aunque tengo que deciros que en el momento que pisé Bergen y vi a Siren, se me olvidaron todas las penas!
Pues ya veis, aquí sigo, en estos momentos disfrutando del día más corto del año, con una temperatura agradable (6 graditos) y ni rastro de nieve (pero ni aquí, ni en Tromsø, en el círculo polar ártico). Mientras en Valencia la peña se congela de frío (a ver si viene Al Gore y me lo explica), en Bergen hemos disfrutado de un "mini" día muy majete (mini porque sólo ha habido 6 horas de luz). ¿Una buena manera de celebrar este aniversario? Salir a la calle e intuir que el sol, aunque no haya ni rastro de él, está dando luz.No me pondré ahora a recapitular sobre "lo que ha sido este año", ni nada parecido. Sólo os dejo algunas de las mejores fotos de lo que ha sido el 2006 para mí aquí en Bergen. Y bueno, como muchos sabéis, todavía nos quedan, mínimo, otros dos más... Si de ésta no aprendo noruego como Dios manda, es que os he salido retrasadito.




0 Comments:
Post a Comment
<< Home