::.. CHINCHAKI ..::

AVENTURAS Y DESVENTURAS DE UN COLGAO DE ALPEDRETE EN LA TIERRA DE LOS FIORDOS, LOS ARENQUES Y LAS BOLAS DE PATATA INTRAGABLES

Saturday, October 07, 2006

UNA DE ARENQUES A LA PARRILLA

Cuando un estruendo de sirenas de bomberos, policía y ambulancias te despierta a las 3 de la madrugada, ¿te levantas de la cama alarmado para ver qué está pasando?

Pues, en circunstancias normales y en una gran ciudad, es posible que no. Pero esto es Bergen, y aquí pasan menos cosas que en "Fargo". Así que sí, te despiertas acojonado. Pero cuando encima te asomas y compruebas que toda una retaíla de camiones de bomberos (2), de coches de policía (3) y de ambulancias (2) están enfrente de tu casa, pues te acojonas, la verdad.

Y no es para menos. Porque el edificio contiguo al nuestro estaba en llamas y la calle apestaba a humo. Así que, sin pensarlo dos veces, le dije a Siren que se vistiera y que nos marchásemos a la calle, porque nuestra casa no era segura. Y cuando bajamos a la calle, supimos que ni nuestra casa ni la de otros 35 que tuvieron que ser evacuados era segura.

Los bomberos parecían ir muy lentos al principio. Tardaban en enchufar la manguera a la toma de agua, se les caían instrumentos al suelo, la grua se movía a dos por hora y ellos ni corrían ni nada por el estilo. Luego pensé en que la única vez que he visto a los bomberos trabajar tan de cerca fue en "Llamaradas", la peli yaqui de 1991, así que no vale. Podéis ver un video del incendio pinchando aquí.

Cuando la casa dejó de arder, a eso de las 4 y pico de la mañana, la policía nos tomó declaración (yo tuve que enseñar el pasaporte, porque, una vez más, no hay manera de que entiendan "Iñaki" o incluso "Ignacio") y nos metieron en un autobús para que estuvieramos calentitos. Al cabo de un rato, el jefe de bomberos nos dijo que los de nuestro edificio podíamos volver a casa, pero que abrieramos las ventanas y que a la mínima que nos sintiéramos mal que bajásemos a la calle para que nos asistieran. Porque sí, se ha quedado ahí abajo hasta las 12 de la mañana.

En fin, todo ha quedado en un susto, pero la verdad es que parecía que ibamos a ver con gran impotencia cómo ardía nuestra casa. Yo tuve un ataque de pánico y estuve a punto de subir a coger las cosas más importantes (especialmente mi disco duro, donde está todo el albúm de Terra Australis). Supongo que la lluvia copiosa también ayudó un poco a que la cosa no pasara a mayores. Pero es que de lluvia aquí en Bergen vamos sobraos.

Pero bueno, esta no es la primera vez que me pilla un incendio al lado de mi casa. Aunque no se puede comparar porque:
1. El Windsor no estaba exactamente "al lado" de mi casa, más bien a 400 metros.
2. Debajo del Windsor no había un sitio de kebabs llamado "Fácil".
3. Si me hubieran pedido el nombre, no hubiera tenido que enseñar el pasaporte.